Un pequeño equipo de fútbol atrae multitudes con su activismo

En la parte de atrás de las destartaladas oficinas del equipo de fútbol irlandés Bohemians, la impresora hace ruidos incesantes mientras escupe una cascada de etiquetas de envío. Algunas de las direcciones llevan los nombres de calles cercanas de Dublín. Otros vienen de lugares más lejanos: del otro extremo de Irlanda, del otro extremo del mar de Irlanda, del otro extremo del Atlántico.

Cada etiqueta se colocará en un paquete que contiene una camiseta del Bohemians. Y por estos días, el club vende muchas camisetas.

El atractivo no se basa en ninguno de los factores tradicionales que impulsan el mercado de productos promocionales del fútbol: éxito, glamur, un admirado jugador estrella. Daniel Lambert, director de operaciones del club, ama tanto al Bohemians como a la Liga de Irlanda, el torneo en el que juega, pero no se hace ilusiones sobre ninguno de los dos. “Somos un equipo pequeño en una liga pobre”, afirmó.